noviembre 6th, 2007
Asà ven algunos la putada que quiere hacerle el grupo PRISA a 600 de sus empleados y a sus familias, un mal menor, un soltar lastre lógico para poder continuar su ascensión bursátil.
Algunos lo ven como algo normal en la sub-ley de la empresa, de la empresa poderosa que puede pagar para lo que haga falta, para deshacerse de personas con la altivez de Jerjes.

Pero yo no lo veo asÃ, es un ejemplo de malas, que digo, de basurientas prácticas empresariales, deberÃa reubicarlos a todos, porque puede.
Y no es despecho, no, a mà ya no pueden despedirme.
A PRISA, ejemplo de expansión y crecimiento brillante, las personas le importan un rábano.
Por eso los 600 merecen no una, ni dos, merecen 600 viñetas, 600 protestas, 600 frases de apoyo. Merecen todos los mensajes que todos los medios de la empresa despidiente ha omitido asà como el resto de mudos corporativistas de la información audiovisual y de papel.
Cuando leo noticias como estas me soprprende la posición de la mayorÃa, parece que aquà nadie has sido despedido, que nadie ha tenido un familiar o amigo que ha perdido su empleo, que nadie ha escuchado a nadie lo duro que se hace todo (con suerte) durante los meses siguientes a la pérdida del trabajo…
Piensa, recuerda….piensa.

PRISA podrÃa se una empresa decente, con todo ese dinero del que presume ganar bien puede invertir una pequeña parte con la misma chulerÃa en mantener esos empleos y asà hasta podrÃa hacerse autobombo en sus mil trescientos setetenta y tres medios de comunicación y empresas editoriales y otras etcéteras que posee de una justa reubicación.
A los 600 un pardillo sin tripas, con traje de esos que no se arruga, les entregará un preaviso de despido, serán liquidados y aquà silencio y despues euros.

Intentemos ser personas.
Dejemos 600 comentarios de ánimo para los 600 currantes.









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