febrero 17th, 2007

Pero no es un cuento, ha sucedido en Toledo, es el mismo cuento con distintos protagonistas, el parricida al que siguen llamado presunto además ha dejado malheridas a dos de sus hijas con las que se lio a hachazos.
Después se suicidaba arrojándose desde el balcón, como suele ser ya habitual, un vecino declara: “Era un chico agradable”










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