Los fotoperiodistas Raúl Capín y Adolfo Luján (@Popicinio) fueron detenidos en su casa acusados de algo que supuestamente habían hecho en febrero y abril. No se puede decir que haya sido una intervención rápida.
Las primeras noticias confusas, como siempre. Las siguientes ya sentenciando distraídamente, como esta de Europa Press en la que no se lee por ningún sitio la presunción de inocencia de los detenidos que pasaban hoy a disposición judicial y se basa únicamente en fuentes policiales.
La mayoría de medios tradicionales lo contaron casi de pasada, como si de una una anécdota se tratara, ya que no no eran informadores de sus empresas u otras cercanas, o no encontraron la forma de contar las detenciones con el corporativismo habitual para mover conciencias con eso tan manoseado últimamente de “Sin periodismo no hay democracia”.
El informador independiente o el que practique alguien que se declare activista queda excluído de su guión, salvo cuando su trabajo sirve para ilustrar sus informaciones.
Y me pueden venir a contar mil interpretaciones sobre lo que es, o debería ser el periodismo, sobre la inconveniencia del grado de implicación de sus actores y toda la retahíla de convenciones y leyes no escritas.
Pero los gráficos que intervienen como independientes en el proceso de elaboración, documentación y/o ampliación de una información son periodistas, por mucho que pataleen desde sus púlpitos los orgullosos poseedores del preciado chaleco blanco que creen que les legitima como informadores únicos y “legales”.
El día 1 de junio, coincidiendo con la inauguración de la I Feria de Economía Solidaria de Madrid, que se celebrará en Matadero el 1 y 2 de junio, podrá verse esta exposición donde 10 dibujeros, ilustran 10 razones para consumir productos de comercio justo.
La expo, en formato roll-up para facilitar su instalación en todo tipo de espacios tiene por título: “Te damos 10 razones para consumir Comercio justo”. Creada como muestra itinerante mediante cesión a sus organizaciones miembro con la idea de viajar por todas las comunidades autónomas.
El 11 de marzo, el Partido Popular de Parla convirtió la sede del partido en una empresa de trabajo temporal, una agencia de colocación o una delegación improvisada de una oficina de empleo, pero no en una ETT cualquiera, no.
Anunció que dedicaba sus instalaciones en exclusiva a ahorrarle unos dineros al terrateniente Adelson en la selección de personal.
Al día siguiente la agencia EFE, en su habitual línea de baboseo, anunciaba que ya habían recogido 100 currículums para Eurovegas pero, según ellos 200 personas (-captura-)ya se lo agradecían, lo que aprovecharon para hacer politiqueo barato.
Ante las quejas de sindicatos y otras tantas a título personal, los populares de Parla defendieron su iniciativa declarándose muy preocupados por los parados, y que el teatro era un “payudar” ante la dramática situación de desempleo y esto y lo otro. Lo primero es negarlo.
Pues bien, tras la demanda que CCOO presentó el 13 de marzo, la Inspección de trabajo reconoce ahora la actividad intermediadora del PP en la recogida de currículos para Eurovegas, y extiende un Requerimiento al Partido Popular de Parla para que si efectuase actividades de intermediación en el mercado laboral lo haga obteniendo la correspondiente autorización administrativa que se necesita para tal fin, en los términos establecidos en el art 16 del Estatuto de los Trabajadores (…), art 3 del RD 1796/2010 que regula las agencias de colocación y art 2 de la Ley 14/1994, de 1 de Junio.
Resumiendo, lo que la inspección de trabajo le dice subliminalmente al PP de Parla, es que se deje de rollos y de buitreos con los parados e intereses de una empresa privada, y que si quiere evangelizar, que quite el cartel de la puerta que anuncia un partido, que lo chape y cuelgue en su lugar el de Los hombres de Adelson, obteniendo los permisos necesarios.
La reacción de los populares de Parla ha sido borrar el llamamiento a la entrega de currículums de su página. Las cosas funcionan así, es mejor dejarlo correr y que la memoria de pez haga el resto, porque ya sabemos que esto de comprar voluntades con regalitos y favores solo puede pasar en esos países bananeros, que diría un buen pepero.