Cambiar pasta térmica a tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX-660Ti

De eso se trata este tocho. De reponer la pasta térmica de la GPU que se seca con el tiempo y pierde sus propiedades.

La pasta térmica es el elemento que facilita que el calor que genera el procesador pueda viajar hasta el disipador y que su ventilador lo expulse.

Como no encontré un tutorial para este modelo de tarjeta en concreto aproveché la operación para hacer unas cuantas fotos del proceso, que en lo básico es el mismo para cualquier otra tarjeta gráfica. Por ahí aconsejan cambiar la pasta térmica una vez al año, creo que aguanta bastante más. Eso sí, una limpieza de disipadores es conveniente hacerla cada varios meses, o así.

El ordenador tiene algo más de 6 años y aunque acostumbro a desalojar de polvo, pelos de gato y pelusas sin catalogar del interior y de los disipadores que están a mano, en todo ese tiempo no había desmontado nada.

Y lo que suele pasar, empezó a calentarse hasta el punto de desconectar la gráfica escupiendo una bonita pantalla negra que obligaba a reiniciar con lo que se perdía todo aquello no guardado. Eso, en mi trabajo, puede ser un putadón. Con Photoshop ya empezaba a hacerlo con frecuencia.



Lo mínimo que se necesita

 – Pasta térmica, aquí te puedes volver un poco maraja porque las hay de todo tipo (Metal, silicio y cerámica), tamaño, precio y calidad. Cansado de leer opiniones opté por la Arctic MX-4  de 4 gramos (que da para bastantes usos) y se puede encontrar por unos 9 euros. Es aconsejable no racanear con la precio de la pasta.

Muchos aconsejan las de metal (plata) pero al ser conductiva hay que andarse con mucho ojo porque dejarse un restillo de pasta sobre la placa o abusar de la cantidad puede provocar un desastre.

-Alcohol isopropílico. No lo venden en cualquier sitio, pero en internet se encuentra fácil. Se usa para eliminar los restos la pasta y limpiar el polvo y la suciedad sin dañar los componentes y se evapora rápido.

También se venden líquidos específicos para preparar la superficie después de retirar la pasta. Si no tienes mano el isopropílico se puede usar alcohol de 96º teniendo mucho cuidado y secando bien.

Una gamuza o toallitas de microfibra, es aconsejable usar la microfibra para no dejar restos de hebras que podrían crear un pifostio eléctrico con explosiones y llamaradas de varios metros de altura.

Ducharse, ponerse ropa interior nueva, enfundarse un traje de neopreno, despresurizar la habitación donde se va a realizar la intervención e impedir el acceso a la zona a personas torpes, mascotas y gente que pregunta chorradas.

Bastoncillos, servilletas, unos guantes de goma, una berenjena, etc. Aquí ya a tu rollo dependiendo de tus gustos, vícios y manías en la práctica de la cirugía de computadoras.

Lo primerito es desenchufar todo y localizar la tarjeta gráfica.

 

La tengo, es esa cosa negra. Como todas las cosas son negras le puse una flecha roja. Todo lo marrón es mierda. Hay que limpiarla, que limpies ya toda esa mierda te estoy diciendo.

 

Ahora hay que extraerla. Primero se quitan los conectores (1) sujetando la trajeta para no forzarla y menearla, los conectores tienen una pestaña que hay que presionar (ver imagen abajo). Después se quitan los tornillos (2) que la sujetan a la caja y por último se empuja la pestaña plástica (3) que fija la tarjeta a la ranura de la placa.

 

Indicaciones gráficas de la cosa del mete y saca.

 

Una vez extirpada la tarjeta no está de más colocar todo en un entorno límpio y despejado para abrirla. Aunque es una chorrada motivada por lo cagón que soy a la hora de desmontar cosas, hice hasta un plano de la ubicación de los tornillos para volver a ponerlos en los mismos en los mismos agujeros por si alguna rosca se rebelaba después.

Ahora es también el momento de limpiarla bien, para lo que puedes usar un pincelito suave teniendo mucho cuidado de no dejar pelillos a la mar. Si rematas con una limpieza de todo con el alcohol isoproeso o el limpiador que hayas elegido, mejor.

 

El frontal, la pieza que une la placa a la caja, tiene 4 tornillos que a la vez hacen la función de rosca de los conectores DVI.

Por último se quitan los cuatro tornillos de ese cuadro central que es el que une y acopla la placa al disipador.

Cuando te toque montar este cuadro procura apretar primero dos esquinas opuestas porque son tornillos con muelle y así la presión del cuadro se iguala en sus cuatro puntos y no sólo en un lado.

 

 

Este es el percal y el estado de la pasta.

Ojo con el cable que conecta la tarjeta al disipador, desconéctese con mucho cuidado.

 

La pasta estaba bastante seca pero aún quedaban zonas esponjosas.

 

Lo más gordo se puede retirar con un bastoncillo y sale fácil con mínima presión, no pienses que hay que darle con un cincel ni nada. Casi que se va soplando.

 

 

Una vez retirada la pasta de hace una limpieza a conciencia de la superficie, hay gente que incluso le mete un lijado suave.

El disipador ahora sale sin más, así que es el momento de limpiar cualquier caca que pueda tener, en mi caso salió un pegotazo importante de porquería que casi tenía  la textura de un tiramisú.

 

 

Vamos a por el procesador de la unidad de procesamiento de gráficos o GPU, que presentaba esta pinta.

 

 

Dale zoom.

 

Aquí se aprecian mejor las partes de secarral.

Recuerda a las fotos aéreas de las estructuras fractales de las marismas andaluzas de Héctor Garrido que formaron parte de la cabecera de la película “La Isla Mínima”.

 

 

Aquí ya hay que andarse con más tacto. Una opción es recortar un cuadradito del tamaño del procesador en un papel o plástico para proteger los componentes de la placa y proceder a retirar la pasta con un bastoncillo mojado (no demasiado) con el alchol isopropílico.

Tras una meticulosa limpieza aparece la reluciente superficie metálica que tiene hasta letras y números.

 

 

Ahora se aplica la pasta. Sobre la cantidad y forma de aplicarla hay tantas opiniones como culos. Los hay que dicen que lo suyo es un “guisante” en el centro, un “churrito” en el centro, una cruz o cinco puntos (en las cuatro esquinas y en el centro).

 

 

También están los que aseguran que no hay que extender la pasta en toda la superficie, que el disipador ya se encarga de extenderla por presión cuando se monta siempre que la cantidad sea la adecuada. ¿Pero qué cantidad es esa?

 

Cambiar pasta térmica a tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX-660Ti

Foto desenfocada por los nervios.

Como no lo tenía claro, me decidí por la opción  “enchufo la pasta y luego ya lo vamos viendo”. Casi tan malo es ser rácano con la cantidad como pasarse. Ambas opciones pueden dar como resultado que la cosa no disipe el calor.

La siguiente foto es absolutamente innecesaria y se añade solo para que la url se te quede grabada en los rincones más escondidos del tarro y no puedas olvidarla jamás.

 

Se extiende la pasta con la espátula con mucho cuidado y con la tarjeta se iguala para crear una capita mona, uniforme y lisa como el culo de un bebé.

 

Ni los mejores artistas del renacimiento conseguían texturas tan perfectas, como puede apreciarse.

 

Ahora basta volver sobre tus pasos para montarla y encender el ordenador.

No hay que esperar a que la pasta pegue o seque, se puede usar la máquina del tirón. Se dice que, dependiendo del tipo de pasta, se necesita entre 24 y 200 horas de funcionamiento para que cumpla a tope de efectividad con su misión.

 

Todo bien, ya no se calienta. Aquí las nuevas temperaturas:

 

 

Disclaimer: ninguna marca o producto aquí mencionado me ha dado o pagado nada, todo ha salido de mi apolillado bolsillo y la operación doméstica ha sido motivada por una economía floja que no me permite gastar invertir en servicios de profesionales.

 Los gráficos pertenecen al manual de instalación que puedes descargar aquí.

 

Autónomos

Las vacaciones del autónomo

Viñeta del 17/07/2018 en CTXT

El Gobierno de Pdro Snchz tiene un montón de frentes abiertos, hasta podría parecer que es una estrategia de precampaña para machacar un tema sobre otro y tenernos entretenidos por saturación.

Por un lado la supuesta derogación, reforma, ya veremos de la Ley Mordaza, por otro la promesa fallida de publicar la lista de los anmistiados fiscales por el chanchullo de Montoro gracias a que una sentencia del constitucional lo prohíbe, aunque otros afirman lo contrario. En cualquier caso, sea una cosa u otra, no veremos al emérito declarando ni siendo investigado.

También dudo que cierre los CIE y mientras sí, mientras no, ahí anda dándole vueltas a lo de sacar al del culo blanco, y toda su parafernalia de exaltación franquista, del Valle de los Caídos. En los ratos libres andan con el asunto de la tele, a tope con el circo.

Y la reforma laboral, esa eterna reforma.

Algo que he escuchado últimamente, que me ha parecido razonable y me afecta, ha salido de la boca de la ministra de trabajo porque parece que el gobierno plantea un arreglo fiscal para que los autónomos paguen por sus ingresos reales.

“No es razonable que un autónomo que tenga unos ingresos de 150 euros al mes tenga que pagar una cuota de 300 euros”, dijo Magdalena Valerio.

 

 

Este debate no es nuevo. Tres de cada cuatro autónomos están cotizando por debajo de sus ingresos. No se entiende que un autónomo que no llega al SMI, se estima que más de 300.000 no ganan esa cantidad, pague la misma cotización que otro que gana un saco de miles.

Si a todo eso le sumamos el mamoneo de las empresas que dicen ser de eso que llaman “gig economy y “economía colaborativa”  como excusa para darle caña a la explotación, la precarización y el fraude a la seguridad social obligando a los trabajadores a tener que currar como falsos autónomos, el mercado laboral para el autónomo se ha convertido en un estercolero posmoderno.

Por mucho que se nos insista en que cotizar por la mínima nos va a dejar una pensión de mierda, lo cierto es que es la tendencia es esa, pagar la mínima cuota porque la cosa no da para más y cada día son más los autónomos que optan por pagar lo justo. En lo personal le aseguro que ojalá pudiera pagar más, lo haría con gusto, sería señal de que he salido del umbral de la porca miseria.

 

 

Si nos damos una vuelta por internet donde se hable de los problemas y reivindicaciones de los autónomos encontraremos un mundo paralelo dopado de tópicos. Se acusa con alegría al autónomo de escaquear impuestos y engañar con la facturación pero la realidad es otra. Ha crecido el número de autónomos sin empresa, ni local ni empleados que además se tienen que pagar todos los gastos para poder ejercer de trabajador temporal.

A la flota de “freelances” pelones de siempre hay que sumar la cantidad de incautos “emprendedores” que el gobierno anterior consiguió captar con la oferta de la tarifa plana de 50 euros de seis meses para nuevas altas, luego ampliada a un año y a dos para autónomos de municipios de menos de 5.000 habitantes.

 

Sea como sea, como no quiero salirme de la línea habitual de pesimismo optimista,  habrá que esperar para saber si le meten mano de verdad y no resulta otra propuesta campanazo que se queda en campanilla de llamada al voto.

 

Cosas de borbones

Juan Carlos rey emértito Suiza Corinna

Veo a muchos muy animados con las cintas de Corinna y a algunos hasta convencidos de que el borbón emérito de colección va a terminar en el banquillo, declarando en algún sitio, o algo por el estilo.

Ojalá no sea así, pero creo que dentro de no mucho esta historia se diluirá como los elefantes que masacraba Juanca palito. O el recuerdo de sus noches en el dúplex de los alpes Suizos y pasará a comer polvo en la vitrina de las anécdotas y chistes sobre el borboneo. Todo esto siempre que no aparezca algo más salchichable y se consiga desaforar al ahora violable.

No hay que olvidar que Pedro Sánchez ya dijo en abril de 2016 que esto de la monarquía parlamentaria era algo muy de bien para muchos republicanos:

 

«Los republicanos nos sentimos muy bien representados en esta monarquía parlamentaria».

 

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