2111

2111, tebeo, cómic

He aprovechado los ratos muertos de estos primeros días de agosto para retomar un guión que tenía apuntalado con notas sueltas desde el año pasado. He reescrito el inicio y un par de capitulos más.

Es una historia distópica bastante loca que arranca con la llegada al poder de un monstruo de toallitas húmedas que imagina una poco probable y absurda (o no) sociedad del siglo XXII.  Una ida de olla con la única intención de divertirme dibujándola.

La historia se ofrecerá en exclusiva por entregas para los suscriptores de Patreon y liberada cuando esté terminada.

 

Satish Acharya renuncia a su trabajo en “Mail Today” tras el rechazo de una de sus viñetas

Satish Acharya

Viñeta de Satish rechazada por el editor del diario indio “Mail Today”

El editor del diario indio “Mail Today”, Dwaipayan Bose, decidió publicar el domingo 12 de agosto una fotografía en lugar de esta viñeta titulada “Garras” de su dibujante, Satish Acharya.

El autor publicó el mismo día su opinión sobre este asunto en su blog bajo el título “Lo siento, no hay viñeta“.

En su texto, cuenta que su interpretación sobre cómo China está rodeando a India con sus garras y extendiendo su influencia a países como la República de Maldivas, y otros, había sido rechazada y sustituida por una fotografía. Acharya pone en duda la libertad de los colaboradores en las páginas de opinión del diario.

Viñeta de Satish a modo de protesta

Según Acharya, el editor dijo:

“La ilustración es muy derrotista y se está exagerando el problema de China

El dibujante , si bien cree que el medio es soberano para publicar, o no, lo que le plazca, considera que la experiencia es humillante, confiesa sentirse dolido y añade:

“Los dibujantes no están obligados a imitar la voz del editor. Se supone que los viñetistas deben expresarse con voz independiente. Eso es lo que se espera de ellos”.

Acharya reflexiona sobre el papel del dibujante editorial y sobre su obligación de mostrarse crítico y libre en las páginas de opinión del medio y, tras pensárselo, ha decidido renunciar a su trabajo en el “Mail Today”, que desarrolla de forma independiente, como la mayoría de viñetistas.

El domingo por la noche, el editor de “Mail Today”, Dwaipayan Bose, contestó a las preguntas de Scroll.in negando las acusaciones de censura y justificando la decisión de no publicar la viñeta apelando a criterios editoriales sin definir.

“Las viñetas de Satish Acharya se han publicado todos los días y es la primera vez que se suspende (revise los números de Mail Today). En cuanto a por qué se ha hecho, tenga en cuenta que la toma de decisiones editoriales son un ejercicio interno y una prerrogativa del equipo editorial de Mail Today. Nuestra libertad editorial es absoluta y no se ve afectada por acusaciones falsas e insinuaciones injustas. No estamos obligados a publicar contenido que no pase nuestros filtros editoriales”.

 

Sin embargo, Satish Acharya desmintió a Dwaipayan Bose, no era la primera viñeta que este editor se había negado a publicar. Así lo desveló en Twitter el dibujante mostrando otras viñetas rechazadas y recordando que habían llegado a más lectores gracias a las redes sociales. (Captura)

 

Varios compañeros de profesión en India se han solidarizado con Acharya y han publicado viñetas alusivas al “recorte” de “Mail Today”

Viñeta de Manjul en FirstPost

Viñeta de Irfan en su web donde se pregunta dónde está la libertad de expresión.

 

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humor-apuros

Autoexplotación

Despedir a un trabajador es hoy un 64% más barato que hace seis años mientras va creciendo la legión de currantes que se alistan gratis a la plantilla de empresas explotadoras y de los que se puede prescindir por la misma cantidad.

La autoexplotación bajo la falsa economía colaborativa ha creado una nueva raza de obreros que ha somatizado que es lo que hay y que no puede ser de otra manera, entre ellos los hay que hasta creen que son emprendedores porque trabajan con una App y con su móvil, que pagan de su bolsillo, como el resto de herramientas para desarrollar el trabajo para alegría y beneficio del patrón.

Y es que no se puede estar contra el progreso, el futuro ya está aquí y la trampa funciona. Todo el que se niegue a aceptar este estercolero en el que se ha convertido el mercado laboral será visto como un neoludita cavernícola.